viernes, 30 de noviembre de 2012

Koré

Tú. Sí, tú, ese de mirada tan vacía como la mía. Hazme olvidar tan sólo por hoy quién soy, qué es lo que espero de la vida, qué busco y qué encuentro. Susúrrame esas dos palabras que tanto necesito oír..."estás viva". ¿Sabes? a veces creo no estarlo. Pero...tú que sabes, no me conoces,sólo compartes conmigo esas caras largas y esas miradas al infinito. Repítelo. Dí que tú también estás vivo. Unamos nuestras voces y digámoslo, solo para luego reír con sorna. Ríes como yo río. Para olvidar. Lo que es peor, para olvidar que podrías estar bien y no lo estás. Ríes para mostrarle al mundo lo no-feliz que eres. Aunque tampoco infeliz, esto es pasajero. Sí, te lo digo, es pasajero. Porque si no lo fuera... No quiero otra tarde muerta como la de hoy. No quiero reencontrarme contigo,con tus miradas estáticas, con las horas desiertas que me esperan. No quiero toparme con el témpano de mis ideas aglomeradas y asustadas de tener tanto frío. "Estás viva". Me siento una koré un poco menos honorífica. Así de hierática, así de helada, así de pétrea. Tú, deja de mirarme...este mármol no se va a resquebrajar.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Te llamarán hermosa. Pocas veces pero, cuando lo hagan, desearás que sea cierto (desearías que fuera cierto) y que los fonemas (porque para ti nada de eso tendrá el más mínimo significado en su forma más literal) no sean un conglomerado de mentiras para unirse en una. Cuando oigas ese conjunto de morfemas y lexemas actuarás cual lingüista, separando y analizando cada rasgo auditivo. La entonación (¿acaso hay algo de sarcasmo, algo de lástima, en sus palabras?), la brevedad (las mentiras pronto acaban, son como un vómito espontáneo) y otros elementos textuales. Tal vez te centres más en la mirada, en el gesto, en los movimientos del interlocutor. Al fin y al cabo, no confías en las palabras. No en esas. Considerarás lo dicho como un enunciado ambiguo, buscarás los mil sentidos que pueda haber. Sobrepasarás los límites de la propia interpretación, descontextualizarás el texto, lo sumirás en otras situaciones. Incluso lo desplazarás a la boca de otros y otras, a los labios más crueles y las oclusivas más despiadadas. ¿Inseguridad?- te preguntarán muchos. -No- dirás tú- análisis.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Séver ledát se odna ucli cifí d samse odot y hoy parece que las paredes se me echan encima. Parece que las ilusiones estén empañadas por una capa de niebla similar a la que hay fuera de aquí. Hoy son casi transparentes. No siento ni una pizca de energía. Ni siquiera quiero dormir y que mañana sea otro día. El tiempo se escapa de una forma cruel, no quiero pensar en ello. Ni en lo rápido que pasa el tiempo ni en lo mucho que lo malgasto. "Vaya mierda de día" diría cualquiera, "qué tedioso" diría yo. Tedioso, apático, gris y derivados. Hoy es como un día de lluvia torrencial en la playa. Para qué escribir más, siendo redundante. No hay mucho más que decir hoy.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Hay cosas que no se pueden explicar con palabras. Puedo explicar lo bien que me haces sentir, pero no puedo explicar cómo te las arreglas para hacerme sentir una princesa estando en pijama. Puedo explicar la técnica de nuestros besos pero no puedo encontrar palabras para las sensaciones que aparecen cuando nos besamos o cuando me acaricias. Puedo definir, describir e incluso predecir acerca de por qué me gusta estar contigo, acerca de por qué me gustaste, de por qué te amo... pero no puedo imaginar qué es lo que hizo que te enamorases de mí. No se cómo expresar cuanto te quiero mediante letras, por mucho que estas signifiquen. Porque, para mi desgracia como "escritora", no hay palabras para mostrarlo. Aunque, para qué negarlo, se podría escribir un best-seller con nuestra historia. Cada abrazo puede encontrar su sitio en los capítulos, pero nadie jamás podría sentir lo que yo siento cuando estoy entre tus brazos. Tienes ese nosequé que tampoco podría transmitir a nadie más. (Aunque ya sabes que prefiero que esas cosas queden entre tú y yo, porque si alguien descubriese lo maravilloso que eres... tendría que armarme con una magnum...ni smg ni tonterías...) Al margen de desvaríos, de celos hipotéticos y de armas varias, sabes que con todo esto lo que quiero decirte es que me haces sentir lo indescriptible, que es increíble cada momento que paso contigo. Aunque desde fuera parezcamos dos gominolas con demasiado azúcar. Qué decir, cómo explicar... que eres mi chuchería preferida.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Me repetía a mí misma: ya no somos los mismos. Ya no debía afectarme esa amistad perdida, aunque en el fondo pensaba que todo podría volver a ser igual... si se daba la ocasión. Pero ahora, casi seis años después de haberle conocido, encuentro papeles del pasado que me llegan como palomas mensajeras. Cartas que le escribí, con mi forma de ser plasmada en ellas. Ya no somos iguales. Sé con certeza que al menos yo ya no soy la misma niña. Veo el paso del tiempo y como se va fraguando la madurez. Me sorprendo de mi cambio, me enorgullezco de mí misma. Seis años más tarde puedo sentirme liberada y bien conmigo misma. Realmente ya no soy esa niña, no pienso igual, no reacciono igual ante las cosas... ni siquiera me expreso igual que antes. Te creías tan mayor, a tus quince años, ahora ves que el tiempo lo cambia todo. Incluso a ti. Hoy puedes afirmar que no eres la misma, que has cambiado, casi mutado. Hace tanto de todo ello que casi queda una huella invisible.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Los sueños sacan a relucir nuestros temores más ocultos. O eso dicen. Yo los conozco aunque procuro evitar pensar en ellos, pero esta noche la almohada se ha metido en mi cabeza y me ha llenado el cerebro de plumas. Pesadilla, drama, temblor. He procurado remontar el día pero hace tanto frío... sigo entre estas paredes esperando a poder vivir. Sigo helada, frágil y con un nudo en el estómago. Los nudos en la garganta son para angustias menores. A mí se me revela el estómago, pide un descanso y grita que quiere reventar. Así, vacío como quisiera que estuviera mi cerebro, me recuerda que hay que tener miedo. Y lo cierto es que odio tener miedo, no te deja ser feliz. ¿Estar contento? sí. Pero ser feliz te deja a intervalos. Cuando sientes ese miedo todo se magnifica, una llamada parece la salvación, corres como puedes intentando alcanzarla. Deja de sonar. Sientes que el corazón late rápido en tu pecho y piensas... que la próxima vez correrás más. Piensas cientos de alternativas pero la realidad es que se te ha escapado. Regresas a tus cuatro paredes, donde parece que el tiempo no pasa. Sólo te queda la opción de escribir, parece que las penas son menos. El tiempo es tan caprichoso...

lunes, 5 de noviembre de 2012

Ellos hablan, ellos piensan. Justo y necesariamente en ese orden. No rectifican, no temen, dispersan fonemas al aire. Las máquinas tienen más compasión que ellos. ¿Acaso tienen corazón? ¿Acaso sienten más allá de las palabras que dicen sentir? Son como el contrario a los espíritus, mucho cuerpo y poca mente. Parecen haber nacido de la receta de un cocinero inexperto, muchas proteínas, mucho ketchup y un poco de descuido. Me pregunto realmente si sienten, no es meramente una pregunta retórica. Es decir, ¿qué siente una persona como ellos? más allá de la desconfianza, o el odio, o el ego, o la ausencia de éste. No logro entenderlo... hay demasiados actos que me tientan a separarlos de la clasificación como "homo sapiens". Ciertamente un "homo loquens" se les asemeja más, pero siempre eliminando el sistema conceptual intencional de sus mentes. ¿Estructuras innatas? ¡Chomsky debía equivocarse con ellos! Tabula rasa...pero de principio a fin. La metáfora de las esponjas no se debió aplicar a su infancia. Son cráneos que ni los gusanos han de apreciar como guarida. Son corazones regidos por una intención maligna, verdaderamente malévola. Lo retorcido de su ser me hace plantearme todo en lo que siempre había creído. Homo homini lupus, ciertamente. Y...¿qué pensar cuando la ignorancia se entremezcla con esas retorcidas ideas? No se si subestimarlos, si considerarlos un manojo de ideas entremezcladas y sin sentido... o si, de manera cauta, debo estudiar cada movimiento, cada palabra de doble significado. Lo cierto es que pasar por estúpida es una técnica que ha dejado de servir, de servirme a mí misma. Tragar estulticias no es mi estilo. De todos modos, y como mi estilo tampoco ha sido nunca ser impulsiva y adelantarme a los hechos...esperemos. Aguardemos yo y mis pensamientos a ver cómo se desarrollan sus actividades. Yo recabaré información, urdiré mis técnicas para proteger a cuantos quiero, y actuaré. Hasta cierto grado y de la forma más adecuada. Hay veces que me siento tan impotente que tan sólo me queda blandir esta pluma púrpura y escribir ciertas palabras carmesí. Y sólo queda decir que hoy es el 5 de noviembre...